martes, 24 de mayo de 2011

Crisis del Sistema Parlamentario en Chile, 1924


A comienzos del siglo XX el sistema político imperante en Chile significó la instauración de una oligarquía y los problemas sociales, de la mayoría de los habitantes del país quedaron de lado sin encontrar solución alguna. Las demandas de los empleados, los obreros, los jornaleros se hacían cada día más fuertes, existían por estos años muchos problemas sociales que desembocaban en huelgas, protestas, mitin,  manifestaciones en general y éstos a su vez, terminaban en conflictos con la fuerza pública donde muchas veces fueron reprimidos y una gran cantidad de manifestantes murieron por estas causas. El sistema parlamentario que tomó mayor rigidez luego de la guerra civil de 1891 se fue desarrollando durante las primeras dos décadas del nuevo siglo, permitiendo que las injusticias sociales se fueran generando con mayor frecuencia. El primer paso para la crisis del sistema parlamentario, fue la llegada al poder de la mesocracia, con la figura de Arturo Alessandri Palma, en 1920, donde propuso una serie de reformas sociales tanto en el ámbito laboral, en el ámbito académico como también en el financiero. La crisis de este sistema parlamentario fue la principal responsable de los problemas sociales imperantes en Valparaíso, específicamente durante los meses de agosto y septiembre durante el último año de gobierno en 1924. A esto debemos agregar que el apogeo económico vivido gracias al Salitre ya estaba en decadencia y también existía una fuerte crisis económica en el país.
                       Según el diario La Unión, que será nuestra primera fuente en este trabajo nos señala, que en Valparaíso la Unión de Empleados, solicita la dictación de una ley que prohíba la exportación de cereales. En los últimos días de julio se  realiza una reunión donde deciden enviar una nota telegráfica a los señores Ministerio del Interior, don Pedro Aguirre Cerda y de Industria, don Guillermo M. Bañados, en vista a la sequía de ese invierno, medida que según ellos se hacía indispensable para impedir la miseria y el hambre que se presentaba sobre los hogares de los Empleados y los Obreros del país[1]. La crisis económica provocada principalmente por la decadencia del salitre hizo que la situación de pobreza se recrudeciera cada día más.  El pueblo ya estaba denunciando que vivían en condiciones de miseria y de hambre, lo que los llevaba a organizarse y entre sus acciones eran estas misivas enviadas a los señores ministros. Aunque todos estos intentos de que fueran escuchados por el gobierno, se veían coartados porque en ese momento  no tenían la seguridad de cuánto iban a permanecer en el cargo aquellos ministros. Alessandri que en un primer momento trató de imponer el poder presidencial, fue incapaz de sobreponerse ante esta rotativa ministerial que se había implantado como un verdadero estado patológico grave, que produce perturbaciones internas y externas de todo orden[2]. Como bien lo señaló Alessandri en su epístola del 23 de enero, no es posible dar una pronta, rápida e inmediata solución, cuando los ministros apenas empiezan a conocer los problemas, deben dejar el cargo. Y por lo general por motivos que son secundarios y pequeños. Es por esto, que las misivas que se lograban enviar a los ministros, podían resultar como si las hubiesen enviado al vacío, a un lugar donde las recibía alguien que recién venía asumiendo un puesto, donde quizás ni siquiera tenía experiencia en esos asuntos. Esto queda demostrado en las innumerables peticiones de parte de los empleados públicos, obreros, agricultores, aduaneros, panaderos, en fin, la población en general, que durante todo el mes de agosto y principios de septiembre, solicitaron la creación de leyes para detener la escasez alimenticia y mejora en el aspecto laboral, ya sea a través de manifestaciones como enviando misivas por medio de los diarios.
                        Pero la primera crisis del gobernante, no se hizo esperar y terminó con la inauguración de la rotativa, renovando su gabinete el 16 de agosto de 1921, con la esperanza de que, con hombres nuevos, el parlamento diera el apoyo indispensable para legislar. Durante todo su mandato, Alessandri renovó su gabinete diecisiete veces hasta el 5 de septiembre y luego el once se proclama la última rotativa ya no en presencia del mandatario.
                        Cuando Alessandri fue proclamado el candidato de la Alianza Liberal, en la presentación de su programa destacó la imperiosa urgencia de crear una legislación social; de organizar una entidad que impulsara la habitación popular; de una medicina preventiva; de nivelar la condición legal de la mujer; de establecer un impuesto directo y progresivo sobre los haberes; de fundar el Banco Central: un Ministerio de Agricultura y otro de Trabajo y Previsión Social. También ratificó las reformas que precisaba la Constitución Política, especialmente la separación entre Iglesia y Estado, para terminar con los problemas teológicos que, desde hacía tanto tiempo, provocaban odiosas divisiones entre los chilenos[3]. Pero hasta el momento no se habían concretizado sus proyectos, es más en Valparaíso los sueldos de los profesores de instrucción primaria, llevaban varios meses impagos. La Asociación Primaria de Chile, durante una asamblea realizada hizo presente la situación precaria por la que atravesaba el magisterio nacional, señalando que desde hace algunos meses sus sueldos se encuentran impagos. Solicitaron además, que se clausuren las escuelas hasta que se regulen los pagos mensuales. El Ministro de Instrucción, don Luis Salas Romo, les dijo que si clausuraban las clases, él les cancelaría sus nombramientos[4]. A pesar de estas amenazas, las movilizaciones continuaron, ahora con más energía debido a las recientes declaraciones. El día 9 de agosto llevaron a cabo el gran comicio que había organizado la Asociación General de Profesores de Chile, con una asistencia no inferior a 3.000 profesores de la Enseñanza Primaria de las escuelas de la Capital[5]. Como vemos estos no eran sólo problemas que afectaban a Valparaíso, existían una organización a nivel nacional de parte de estos gremios.
                        Podemos señalar que la situación afectaba a varios sectores de la sociedad, no sólo la sequía durante ese invierno estaba provocando escasez alimenticia en muchos hogares de Valparaíso y de la región, sino que la escasez monetaria, la crisis económica también afectaba tanto a los profesores como a los trabajadores públicos en general.
                        Según un análisis de Alberto Edwards, en su obra la Fronda Aristocrática (1928), señala: “Por de pronto, la elevación del señor Alessandri no trajo cambios sustanciales en el orden administrativo, social y económico del país. El personal político experimentó, si se quiere, una renovación, parcial en el sentido democrático; pero los recién venidos no tuvieron ocasión de demostrar mayor eficiencia que sus predecesores, y sí, por el contrario, en algunos casos, falta de hábito en el manejo de hombres e intereses. La anarquía parlamentaria se mantuvo, pues, en el fondo, con los mismo caracteres que antes, aunque las luchas por el predominio de hombres y círculos se hicieron más agrias y apasionadas, ya porque en parte eran el reflejo de los odios que dividían a la sociedad, ya porque no puede exigirse a personas para quienes la política es todo, hasta el nombre que llevan, la misma urbanidad y decoro de formas que a esos magnates del antiguo régimen, que consideraban la posesión del poder sólo como un noble deporte y un adorno más en el brillo de sus existencias”. Edwards aun no tenía esa distancia crítica hacia un hecho histórico, por lo cual debemos reconocer en Alessandri un impulsador incansable para volver al sistema presidencialista. Hacía un llamado cada año en sus discursos del 1º de junio, para que los parlamentarios consideraran todas sus reformas y solidarizaran con los problemas  sociales. Llamaba a la construcción de la paz y del orden sobre la base de la justicia y del derecho. Cada año iba  reiterando la urgente necesidad de aprobar las leyes presentadas y la reforma a la Constitución. Lamentablemente sus proyectos se cumplieron de una manera en que el Presidente no le hubiese gustado que sucedieran. Más adelante hablaremos al respecto, pero debemos decir que luego del primer mandato de Alessandri, el sistema parlamentario tuvo su fin.
                        Durante 1922 el número de personas desocupadas, llegaba a 87.000. “De ellas, 55.000 correspondían a trabajadores del salitre; 9.500 al cobre, pues se había producido una paralización parcial de “Chuquicamata” y “El Teniente; 1.500 al carbón; 3.000 a obreros de la construcción; 9.000 a la explotación maderera del sur, y el saldo a otras industrias”[6]. La situación en los siguientes años no fue mejorando, los trabajadores por otro lado, seguían exigiendo mejoras en sus condiciones laborales y salariales. Es por eso, que nos encontramos durante 1924, con una desmejorada situación laboral. Para graficarlo, presentaremos un caso de huelga de parte de los jornaleros de movilización de carga de Aduana, en una primera instancia el motivo fue debido a la suspensión de uno de los ascensoreros, “se le encontró preocupado en marcar un cajón, con el cual nada tenía que ver”,  por el Alcalde de la Aduana. Este hecho ocurrió el 7 de agosto, y durante los siguientes días, solicitaron la restitución del jornalero a sus labores y pedían además un 30% de aumento en los salarios, un día siquiera de descanso por quince de trabajo y el pago de una hora y media como sobre tiempo. En caso de no llegar a un arreglo se plegarían al movimiento los tranvías[7]. De lo ocurrido podemos desprender dos conclusiones, primero la precariedad de las leyes laborales, lo solicitado por Alessandri aún no había sido realizado, sobre la disminución a ocho horas de jornada laboral, además de los descansos correspondientes y a la creación de una Oficina de Inspección del Trabajo, entre otros. Y como segunda conclusión, la solidaridad entre los distintos rubros al momento de llevar a cabo alguna manifestación, actitud que permaneció en Chile hasta 1973.
                        A inicios del gobierno de Alessandri, el Ministro del Interior, don Pedro Aguirre Cerda, no exageraba al plantear la gravedad de la situación económica y sus repercusiones en la social. La desocupación había aumentado de manera alarmante no sólo con la crisis salitrera, sino con la caída internacional de los precios del cobre y de otras materias primas. Pero el principal problema que se presentaba a Alessandri, era el de la disputa con el Congreso para los nombramientos de cargos públicos[8]. Esta rotativa en su gabinete tan extensa durante estos cuatro años, da cuenta de la preocupación que tenían los parlamentarios en legislar sobre leyes sociales, o cualquier otro asunto que fuera de competencia para la población en general. Ya que son ellos los encargados de aprobar o rechazar un cambio en los ministerios, y muchas de las veces eran ellos, los responsables de solicitar estos cambios, de ahí podemos desprender que era bastante el tiempo gastado en estas vanas discusiones.
                        Mientras que en Valparaíso, a través de los diarios y específicamente por medio del diario La Unión, seguían publicando noticias relativas a la escasez alimenticia. El 3 de agosto las Organizaciones Obreros señalaban que debían hacerse un gran movimiento simultáneo de todos los afectados. Solicitaban la atenuación de las causas del encarecimiento, de los productos nacionales de consumo diario y temían por el alza que estos sufrirían[9].  El mismo día un Diputado de Valparaíso, señor Leckie, envía a la cámara un proyecto donde se prohíba la exportación de toda clase de artículos de primera necesidad. Expresa que estos productos ya casi están fuera del alcance de los hogares, además solicita que se suspenda el impuesto al ganado argentino[10].  Existían otros factores que hacían que la situación fuera insostenible, como era el deficiente transporte de los ferrocarriles y el lentísimo movimiento de vapores de las compañías que hacían cabotaje, también eran causas en el encarecimiento de los productos alimenticios. Hasta ese momento, según como lo señala La Unión, todos son partidarios de una ley que suspenda las exportaciones, porque temen que el país pueda quedar debilitado de productos alimenticios. Para que el gobierno no se vea después en la necesidad inevitable de tener que readquirir en el extranjero los productos que faltan[11].  El día 13 del mismo mes, el Comité General de Sociedades Proalimentación, llama a reunión general de directores de las diferentes sociedades e instituciones, establecidas en el puerto y en Viña del Mar, para tratar sobre la cuestión artículo alimenticio y sus subidos precios, cotizados por el exceso de exportaciones[12]. Como podemos ver la escasez alimenticia no sólo le afectaba a un número reducido de la ciudad, sino que a amplios sectores, creando así organizaciones especialmente dedicadas a este fin. Lograron organizar un comicio, es decir un acto público que culminó, luego de una marcha, en la Plaza Sotomayor, éste se produjo en completo orden y leyeron sus demandas a todos los manifestantes[13]. En resumen todos los días, de cualquier lado social, pedían una pronta solución a esta carestía, pero sólo pudimos apreciar solicitudes y no tuvimos el placer de ver estos requerimientos acogidos con buenos resultados. Al final, estas demandas, fueron escuchadas por los parlamentarios, pero no por un sentimiento solidario hacia el pueblo, sino por la presión ejercida por los militares, luego del Golpe de Estado, que se produce en Chile durante los primeros días de septiembre del mismo año.
                        Cuando se inicia el último año de gobierno, existe un estado de guerra política. Donde El Mercurio, se hacía partícipe y señalaba lo siguiente: “…el momento actual no es para que en nuestras congratulaciones del primer día del año incluyamos la esperanza de que la existencia política del país nos dé, en 1924, días más serenos y más fecundos…” “El parlamentarismo es, sin duda alguna, el único régimen posible en una democracia unitaria. Fuera de él no se conoce otro sistema que la autoridad personal de un Jefe del Ejecutivo, lo que es la negación de la democracia, aunque suele ser el campo de la demagogia”[14]. Muchos le reclamaban a Alessandri por su autoritarismo, sin duda veían en un sistema presidencialista, la negación de la democracia y su única solución este sistema parlamentario en el cual estaban insertos. Pero ya queda claro que, sólo fue productivo para un sólo sector de la sociedad, la clase dirigente.
                        Luego de las elecciones parlamentarias del  2 de marzo, del mismo año, la Alianza Liberal obtiene una amplia mayoría en la Cámara de Diputados, al igual que en la Cámara de Senadores, aunque con un menor número de margen. Aquí la oligarquía quedó reducida y se impuso sobre ésta la clase media. Los ataques de parte de la oposición no se hicieron esperar y denunciaron al Ejecutivo de fraude, de abuso tiránico de la fuerza y el gobierno recibió un sin fin de descalificaciones. Aunque por fin, Alessandri obtuvo mayoría en el Congreso, los parlamentarios no tuvieron mucho tiempo para aprobar las leyes, ya que en una primera instancia se dedicaron a resistir esta guerra política que cada día fue empeorando aún más. Es lamentable que estos hechos tengan que ocurrir de esta forma, ya que los señores que han dirigido el país, la mayoría de las veces han velado por sus propios intereses y los de la mayoría quedan supeditados a olvidos, abusos e injusticias en todos los aspectos.
                        “Las arcas fiscales estaban vacías. El erario, endeudado y moroso desde hacía meses, reclamaba infructuosamente del Congreso la aprobación de una ley de subsidios para cubrir el déficit presupuestario. Se trataba solamente de ciento diez millones de pesos, suma que, en aquella época, permitía saldar los compromisos pendientes y allegar recursos para los cuatro meses que restaban del año. Sin embargo, el Senado estaba convocado a sesiones especiales para despachar una ley interpretativa, aprobada ya en la Cámara de Diputados, la cual otorgaba a los parlamentarios la suma de dos mil pesos mensuales a título de gastos de representación. Esta dieta había sido convenida, entre varios otros acuerdos, en el pacto suscrito, por todos los partidos políticos y el Gobierno, el 1º de febrero de ese año 1924. Pero, como los plazos constitucionales para aprobar la reforma a la Carta Fundamental eran muy largos, se buscaba el camino de una ley interpretativa”[15]. Estaban en ese momento, discutiendo la dieta parlamentaria, cuando los oficiales de las fuerzas armadas, entran al Congreso lo que hirió la dignidad de los señores senadores. Este hecho llamado por historiografía como ruido de sables, terminó en el Golpe Militar del día 5 de septiembre con la salida del país del Presidente Alessandri.
                        Una de las tesis de por qué se produjo esto, fue la debilidad de la Alianza una vez logradas las mayorías, aplastante en la Cámara de Diputados y precaria, pero mayoría al fin, en el Senado[16].
                        Antes de su partida, “se reunieron el día domingo 7 ambos presidentes de las ramas legislativas con Alessandri y acordaron que el Gabinete concurriera en masa, al Congreso, a exponer su programa y que luego pediría el despacho inmediato de los proyectos incluidos en una tabla que prepararon en dicha conferencia. El contenido de la tabla era el siguiente: a) Cooperativas; b) Contrato de Trabajo; c) Sindicatos Profesionales; d) Tribunales de Conciliación y Arbitraje; e) Indemnización por Accidentes del Trabajo; f) Caja de Seguro Obrero Obligatorio; g) Caja de Empleados Particulares; h) Derecho de Huelga; i) Impuesto Progresivo a la Renta; j) Recursos por ciento diez millones de pesos para cubrir el déficit presupuestario (Ley de Subsidios); k) Ley que reforma la Caja de Retiro del Ejército y de la Armada; l) Ley que aumenta la planta del Ejército y los sueldos de las Fuerzas Armadas; ll) Ley de sueldos y organización de las policías; m) Ley que otorga personalidad jurídica a la Fábrica de Material de Guerra del Ejército; y finalmente, se entregó redactado el veto a la dieta parlamentaria”[17].  Con esto, queda claro cómo el proyecto del Presidente, sí se cumplió, pero a fuerza de armas, todo lo que no lograron realizar en cuatro años de gobierno, quedó promulgado en cuatro días.
                        En Valparaíso, la prensa escrita desarrolló ampliamente este tema, señalando día tras día, todo lo que ocurría con la desaparición del gobierno de la Alianza. Ahora el poder quedaba en manos de las Fuerzas Armadas, y muchos ciudadanos porteños y asociaciones mostraron su más ferviente adherencia a este nuevo sistema de gobierno. Ya el 14 de septiembre, aparece en portada de La Unión  que la Junta de Gobierno, tratará los problemas que afectan al país, comenzando por la Administración de Ferrocarriles. Las asambleas obreras no se hicieron esperar y se reunieron con delegaciones militares, que fueron ovacionados por los concurrentes. Los empleados de la Aduana y los obreros de la Movilización se adhieren entusiastamente al movimiento de depuración administrativa y política[18].  Comienzan de inmediato los trabajos de parte del nuevo gobierno, para saldar las deudas y recuperar dinero sin solicitar nuevos préstamos. Los obreros ferroviarios también se reunieron con la Junta de Gobierno y el Presidente de la Junta les garantizó que sus peticiones serían atendidas con el esmero que merecen las prestaciones encaminadas a mejorar los servicios públicos y la situación de las clases productivas del país[19]. También se comienzan a sacar cálculos sobre lo que recaudará Valparaíso, gracias al Impuesto a la Renta[20]. Otro punto importante dentro de las medidas que tomó el gobierno fue la disolución de las municipalidades de Santiago y Valparaíso. Éstas serán reemplazadas en el Gobierno Local por Junta de Alcaldes, elegidos entre los vecinos más respetables y prestigiosos[21]. Días más tarde, luego de estas resoluciones, el diario La Unión, enviaba buenos augurios sobre esta decisión señalando: “La ciudad de Valparaíso ganará con la disolución de la Municipalidad”, ya que esperaba que el nuevo sistema de gobierno disolviera a las tabernas de la Calle Cochrane[22].  Otro sector que fue escuchado fueron los industriales de panaderías que se presentaron a la Junta de Gobierno con el objetivo de formular algunas peticiones relativas a la reglamentación de las panaderías y respecto al proyecto de ley de abolición del trabajo nocturno en los mismos establecimientos, que como lo veíamos anteriormente este proyecto fue agitado con mucho empeño por los obreros del ramo[23]. Y por fin el problema sobre la escasez veía sus primeras soluciones, se estudió el problema del abaratamiento de la carne. Según la información entregada indica que: la idea de derogar el impuesto al ganado argentino parece que se convertirá en un hecho[24]. Efectivamente el decreto se firma el 29 de septiembre donde se señala que se rebajarán los derechos de internación al ganado argentino, rebajando un cincuenta por ciento los derechos de ganado vacuno y ovejuno. Con respecto al problema educacional, también se toman medidas, el Ministro de Instrucción Pública, señor Gregorio Amunátegui, ha enviado una nota al Directo General de Educación Primaria, señalando el Ministerio (que) está empeñado en el mejoramiento de nuestro sistema de educación, especialmente el ramo primario y normal, para lo cual desea implantar todas las medidas administrativas que más eficazmente puedan contribuir a tal propósito[25].
                        Como vemos, la mayoría de los problemas sociales que afectaban tanto a Valparaíso como a nivel nacional, quedaron resueltos en menos de un mes. Se decretaron todas las leyes, se escucharon todas las demandas de los distintos sectores económicos del país y pronto se llamaría a elecciones para que todo volviese a la normalidad. Todo esto gracias a la actuación de las Fuerzas Militares, pero el cuestionamiento sigue en pie, a juicio personal, este sistema oligárquico parlamentarista, fue el único responsable que se llegase a la amenaza militar, para cumplir con lo que estancaron durante más de veinte años, que cada vez iba recrudeciéndose más el hambre y las injusticias sociales crecían desmesuradamente. Es por esto, como lo caracteriza José Gómez, en su poema Crepúsculo Profano, queriendo representar al pueblo dentro de una cantina, tratando de sobreponer sus angustias bajo una botella de alcohol.
                        El día 21 de septiembre don Luis Emilio Recabarren, se refirió a la salida del Presidente de la República y dijo que el Ejército había cometido un acto sedicioso, penado por las leyes, a fin de obtener una reforma completa en el funcionamiento de las diversas actividades de la República. Agregó que los obreros tenían los mismos propósitos y que si hubiesen iniciado ellos este movimiento seguramente no se encontrarían en buena situación[26]. Todos los acontecimientos que se suscitaron durante el gobierno de Alessandri, fueron una conspiración de un sistema que comenzó quizás junto con la historia de Chile, las gobernaciones de los distintos períodos que presidieron a éste, siempre fueron representativos sólo para un determinado sector de la sociedad y el resto de la población ni siquiera tuvo oportunidad de elegir a la persona que lo representaría, a la persona que velaría por sus interese y construirían conjuntamente un mejor país, debemos recordar que para esos años según el Censo de 1920 la población superaba los tres millones de habitantes, y Alessandri ganó las elecciones con 177 votos a favor.
                        Gonzalo Vial, señala los partidos políticos que representan a determinadas ideologías han gobernado para grupos sociales y no se ha elaborado un programa de acción para todos los chilenos. Las líneas se han trazado desde perspectivas propias, lo podemos comprobar en los distintos sistemas gubernamentales que han existido y al final, todos han caído en las malas costumbres políticas, donde velan por sus interese políticos o económicos, dejando de lado los intereses generales.
                        Como vemos la crisis del sistema parlamentario en Chile, específicamente en Valparaíso, durante 1924, en conjunto con la crisis económica hicieron que el pueblo porteño pasara angustiosos momentos de hambre y miseria, esto se pudo graficar claramente en las demandas que fueron publicadas a través de los medios de prensa. Como lo señaló Recabarren, los obreros también querían una salida a todas estos infatigables problemas sociales, pero la voz de las armas es mucho más fuerte, que las manos de hombres, donde mucho de ellos se guiaban por la sobrevivencia y para colmar su desventaja, tenían una escasa preparación intelectual o mejor dicho educacional.
                        No podemos terminar con este trabajo, sin señalar la valentía que tuvo el pueblo chileno, en especial el porteño, al no rendirse ante las injusticias sostenidas por tanto tiempo, no hablamos sólo del período del gobierno de Alessandri, sino de toda una historia, en que el pueblo ha sido silenciado y muchas veces olvidado.
                        Recordamos en estas líneas a todos los sinnúmeros de personas humildes que han trabajado en Valparaíso, en sus diferentes oficios como los arrieros, los cargadores, los jornales, las lavanderas, etc. Que han trabajado incansablemente por llevar una vida digna dentro de esos cerros.



















BIBLIOGRAFÍA

Fuentes:

*      Diario La Unión, Valparaíso Tercer Trimestre, 1924.

Bibliografía:

*      Fernando Pinto Lagarrige; Crónica Política del Siglo XX. Desde Errazuriz Echaurren hasta Alessandri Palma; Ed. Orbe; Chile, 1972

*      Leopoldo Castedo; Resumen de la Historia de Chile 1891-1925. Tomo IV; Ed. Zig-Zag. Chile, 1982



[1] Diario La Unión (01/08/1924) Título de la noticia: El alza de los artículos producida por la sequía actual.
[2] Epístola dirigida a sus secretarios de Estado, publicada el 23 de enero de 1921. El motivo fue la renuncia del Canciller Jorge Matte y los demás ministros solidarizaron con él en una crisis que parecía insalvable. Éste era su primer tropiezo con la oposición del Senado. Fernando Pinto Lagarrige; Crónica Política del Siglo XX. Desde Errazuriz Echaurren hasta Alessandri Palma; Ed. Orbe; Chile, 1972; Pág. 102
[3] Fernando Pinto Lagarrige; Crónica Política del Siglo XX. Desde Errazuriz Echaurren hasta Alessandri Palma; Ed. Orbe; Chile, 1972; Pág. 88.
[4] Diario La Unión (01/08/1924) Título de la noticia: La Asociación General de Profesores acuerda solicitar la clausura de las escuelas por hallarse el profesorado en la indigencia.
[5] Diario La Unión (01/08/1924) Título de la noticia: El Gran comicio de los Profesores Primarios
[6] Op.Cit. Nº 3, Pág. 109
[7] Diario La Unión (07/08/1924; 13/08/1924; 14/08/1924, 15/08/1924; 16/08/1924)
[8] Leopoldo Castedo; Resumen de la Historia de Chile 1891-1925. Tomo IV; Ed. Zig-Zag. Chile, 1982; Pág. 857
[9] Diario La Unión (03/08/1924) Título de la noticia: Las Organizaciones Obreras ante la carestía de las subsistencias.
[10] Diario La Unión (03/08/1924) Título de la noticia: El problema de la alimentación popular.
[11] Diario La Unión (05/08/1924) Título de la noticia: La falta de transporte terrestre y marítimo encarece más los productos alimenticios.
[12] Diario La Unión (13/08/1924) Título de la noticia: Comité General de Sociedades Proalimentación.
[13] Diario La Unión (20/08/1924) Título de la noticia: El gran comicio de ayer proalimentación popular
[14] Op.Cit. Nº 8. Pág. 894
[15] Op.Cit. Nº 3, Pág. 117
[16] Op.Cit. Nº 8, Pág. 905
[17] Op.Cit. Nº 3, Pág. 122
[18] Diario La Unión (16/09/1924) Título de la noticia: Presidente de la Junta de Gobierno fue nombrado el General señor Altamirano
[19] Diario La Unión (18/09/1924) Título de la noticia: Los ferroviarios de Valparaíso conferencian ayer con el Presidente de la Junta de Gobierno.
[20] Diario La Unión (19/09/1924) Título de la noticia: Más de veinte millones de pesos producirá el impuesto a la renta en Valparaíso.
[21] Diario La Unión (20/09/1924) Título de la noticia: La Junta de Gobierno y la reorganización de los servicios nacionales.
[22] Diario La Unión (22/09/1924) Título de la noticia: La ciudad de Valparaíso ganará con la disolución de la Municipalidad.
[23] Diario La Unión (25/09/1924) Título de la noticia: Actividades de patrones y operarios de panaderías.
[24] Diario La Unión (28/09/1924) Título de la noticia: La reunión de Secretarios de Estado de la mañana.
[25] Diario La Unión (29/09/1924) Título de la noticia: El mejoramiento de nuestro Sistema Educacional.
[26] Diario La Unión (29/09/1924) Título de la noticia: La reunión obrera de ayer en el Teatro Esmeralda.